001 BELLAS ARTES: Palacio de Bellas Artes, sede de la Exposición Universal de 1888. Edificio construido para la Exposición, hoy desaparecido.
002 GRAN VÍA: Gran Vía de les Corts Catalanes, en su tramo inicial. Vista del primer segmento urbanizado de la gran vía.
003 JARDÍN DEL GENERAL: Jardines del General Castaños, hoy integrados en el Parque de la Ciudadela. Antiguos jardines militares, posteriormente absorbidos por la Ciutadella.
004 MURALLA DEL MAR: Tramo de las murallas medievales junto al mar, derribadas poco después. Fragmento de la muralla marítima antes de su demolición.
005 PALACIO: Palacio de la Diputación de Barcelona. Sede institucional de la Diputación Provincial.
006 PASEO DE GRACIA: Paseo de Gracia, en sus primeros años de urbanización. El eje modernista en fase inicial de desarrollo.
007 PASEO S. JUAN: Paseo de San Juan. Una de las principales vías de la Barcelona del siglo XIX.
008 PLAZA DE CATALUÑA: Plaza de Catalunya, entonces un espacio abierto y sin grandes edificaciones. Antes de su configuración actual como plaza central.
009 PLAZA DE PALACIO: Plaza del Palacio, frente al antiguo Palacio Real. Espacio junto al palacio real, hoy sede del Museu Picasso.
010 PLAZA JUNQUERAS: Plaza de Junqueras, hoy Plaza de Urquinaona. Denominación anterior de la actual plaza de Urquinaona.
011 CIUDADELA: Últimas edificaciones del antiguo fuerte militar antes de su demolición. Restos del fuerte de la Ciutadella previo a su transformación en parque.
Lista Completa de Títulos de la Serie:
1870_ 001.- BELLAS ARTES (Palacio de Bellas Artes, sede de la Exposición Universal de 1888)1870_ 002.- GRAN VIA (Gran Vía de les Corts Catalanes, en su tramo inicial)
1870_ 003.- JARDIN DEL GENERAL (Jardines del General Castaños, hoy conocido como Parque de la Ciudadela)
1870_ 004.- MURALLA DEL MAR (Un tramo de las murallas medievales junto al mar, derribadas poco después)
1870_ 005.- PALACIO (Palacio de la Diputación de Barcelona)
1870_ 006.- PASEO DE GRACIA (Paseo de Gracia, en sus primeros años)
1870_ 007.- PASEO S. JUAN (Paseo de San Juan)
1870_ 008.- PLAZA DE CATALUÑA (Plaza de Catalunya, entonces una plaza mucho más abierta y sin edificaciones)
1870_ 009.- PLAZA DE PALACIO (Plaza del Palacio, frente al Palacio Real)
1870_ 010.- PLAZA JUNQUERAS (Plaza de Junqueras, hoy Plaza
1870_ 011.- CIUDADELA (Últimas edificaciones)
Las Tres Variantes de Reverso:
- Reverso con escudo monárquico: El más antiguo y valioso. Lleva el escudo de la Casa Real española.
- Reverso con tres líneas de texto: Dice "Tarjeta Postal", "Unión Postal Universal" y "España".
- Reverso con dos líneas de texto: Simplemente "Tarjeta Postal" y "España". Es el más común de los tres.
La tarjeta postal fotográfica constituye, desde su consolidación como formato masivo a finales del siglo XIX, un objeto híbrido que articula funciones epistolares, comerciales y mnemotécnicas. Desde la perspectiva de los estudios visuales y la historia material del libro, la postal no se concibe aquí como un mero vehículo de reproducción mecánica de la imagen fotográfica, sino como un dispositivo de enmarcamiento que selecciona, jerarquiza y distribuye una versión legitimada del espacio urbano (1). En términos de semiología de la imagen, cada postal opera simultáneamente como índice (huella física de la realidad fotografiada), icono (reconocimiento del espacio representado) y símbolo (carga de significado identitario y patrimonial).
El caso de Barcelona resulta particularmente pertinente para el análisis de este fenómeno, dado que el período comprendido entre el derribo de las murallas medievales (1854), la aprobación del Plan Cerdà (1859), la cesión de la Ciudadela al Ayuntamiento (1868) y la celebración de la Exposición Universal de 1888 configura un escenario de transformación urbanística sin precedentes en la historia de la ciudad. En este contexto, la producción postal no solo documenta el espacio, sino que participa activamente en su construcción simbólica como metrópoli moderna.
La serie Barcelona, año 1870 se inserta en este marco como un corpus de carácter retrospectivo. Editada con reverso sin dividir —formato que precede a la normativa de la Unión Postal Universal de 1907—, la serie presenta un soporte material que remite a los últimos años del uso epistolar clásico de la postal, antes de su reconversión hacia la comunicación turística de masas. El presente artículo propone un análisis diacrónico y sincrónico del conjunto: el primero, atendiendo a las condiciones de producción editorial y materialidad del objeto; el segundo, mediante la lectura iconográfica de cada una de las once vistas que componen la serie.
2. Contexto de producción: editores, impresores y tecnologías
2.1. Samsot y Missé Hermanos: la dualidad impresor-editor
La casa Samsot y Missé Hermanos, con sede en Barcelona, desarrolló su actividad en el ámbito de las artes gráficas durante las primeras décadas del siglo XX, operando simultáneamente como impresores y editores (2). Esta dualidad funcional, característica del sector editorial español de la época, le permitió controlar tanto la selección iconográfica como la materialización física del producto. Su catálogo abarcaba vistas urbanas de Barcelona y otras localidades catalanas, contribuyendo a la consolidación de un mercado filatélico y coleccionista que experimentó un crecimiento sostenido entre 1900 y 1910.
La elección de la denominación Barcelona, año 1870 para esta serie específica introduce una variable significativa en su estratégia editorial. A diferencia de las series contemporáneas orientadas al turismo internacional —favorecido por la Exposición Universal de 1888 y, posteriormente, por la Exposición Internacional de 1929—, esta colección privilegia una mirada retrospectiva, dirigida presumiblemente a un público local o regional familiarizado con los procesos de transformación urbana. La serie, en consecuencia, no se inscribe en la lógica del souvenir, sino en la del recuerdo y la memoria colectiva.
2.2. Hauser y Menet: la fototipia como paradigma tecnológico
La fototipia —también denominada collotipia o albertotipia— constituyó la tecnología de reproducción fotográfica de mayor calidad disponible a principios del siglo XX. La casa Hauser y Menet, fundada en Madrid en 1890 por Oscar Hauser Müller y Adolf Menet Kurstiner, fue pionera en la introducción de este sistema en España, alcanzando una producción estimada de medio millón de ejemplares mensuales en 1901 (3). La fototipia permitía la reproducción de negativos fotográficos con una fidelidad tonal y una definición de detalle inalcanzables para la litografía tradicional, convirtiendo a Hauser y Menet en el proveedor técnico de referencia para editoriales de todo el territorio nacional.
La colaboración entre Samsot y Missé y Hauser y Menet responde a una división técnica del trabajo: mientras los primeros asumían la curaduría iconográfica y la distribución comercial, los segundos aportaban la infraestructura mecánica y la expertise fototípica. El fondo fotográfico acumulado por Hauser y Menet —estimado en aproximadamente cinco mil imágenes a principios del siglo XX (4)— no excluía, sin embargo, la posibilidad de que Samsot y Missé aportaran negativos propios o contrataran fotógrafos locales para la documentación de vistas específicas de Barcelona.
2.3. Materialidad del soporte: el reverso sin dividir como indicador cronotípico
El formato sin dividir de la serie —con el reverso íntegro destinado al mensaje manuscrito, sin separación entre el espacio epistolar y el de la dirección postal— constituye un indicador cronotípico preciso. La generalización del reverso dividido en España se produjo a partir de 1907, en aplicación de las resoluciones de la Unión Postal Universal. La serie Barcelona, año 1870, editada entre 1904 y 1905, se sitúa, por tanto, en la fase terminal del formato clásico, preservando un carácter intimista y epistolar que las postales posteriores —orientadas hacia la comunicación rápida y el turismo— irían perdiendo progresivamente.
3. Análisis iconográfico y urbanístico del corpus
A continuación se presenta el análisis detallado de cada una de las once postales que componen la serie, atendiendo a su contenido visual, su contexto historiográfico y su función semántica dentro del conjunto.
001 Bellas Artes: anacronismo arquitectónico y memoria de la Exposición Universal
La primera postal documenta el Palacio de Bellas Artes, edificio proyectado por Augusto Font i Carreras para la Exposición Universal de 1888. Su inclusión en una serie titulada Barcelona, año 1870 introduce una tensión cronológica evidente: el edificio fue construido entre 1887 y 1888, con posterioridad al año epónimo. Este anacronismo no constituye un error editorial, sino una operación de selección que prioriza la memoria de la Exposición Universal como hito fundacional de la Barcelona moderna.
El Palacio de Bellas Artes, de estilo eclectico, albergó la sección homónima de la Exposición y, posteriormente, las exposiciones oficiales de pintura de la Junta de Museus entre 1891 y 1911 (5). Su desaparición física en décadas posteriores —sustituido por el actual Palacio de Justicia— confiere a la postal un valor de documento arqueológico de primer orden.
002 Gran Vía: la materialización del Plan Cerdà
La postal dedicada a la Gran Vía de les Corts Catalanes documenta el tramo inicial de esta avenida, concebida por Ildefons Cerdà en su Plan de Ensanche de 1859 como una de las vías estructurantes del nuevo tejido urbano. Denominada originalmente Letra N, Número 11 en la nomenclatura cerdaniana, la Gran Vía comenzó a densificarse urbanísticamente a partir de 1886, especialmente en el tramo comprendido entre la plaza de la Universidad y la plaza de España (6).
La imagen captura una fase de transición urbanística: solares vacíos, edificios aislados y una trama viaria todavía en proceso de consolidación. La postal funciona, en este sentido, como registro fotográfico del Ensanche en construcción, documentando el paso del proyecto cartográfico a la realidad edificada.
003 Jardín del General: espacio verde y memoria militar
La postal de los Jardines del General Castaños representa uno de los espacios más significativos y, simultáneamente, más olvidados de la historia de los jardines públicos en Barcelona. Creados en 1815 por orden del capitán general Francisco Javier Castaños, estos jardines —situados entre la actual avenida Marquès de l'Argentera y la Ciudadela— constituyeron el primer espacio verde público de la ciudad, con una extensión inicial de 0,4 hectáreas ampliada a 0,5 en 1840 (7).
La postal los documenta en su configuración previa a la desaparición definitiva en 1877, cuando fueron absorbidos por las obras de urbanización del Parque de la Ciudadela. Su inclusión en la serie responde a una lógica de recuperación memorial: el jardín, aunque efímero, simboliza el origen de la conciencia pública sobre la necesidad de zonas verdes en la ciudad industrial.
004 Muralla del Mar: los límites de la ciudad medieval
La postal que documenta un tramo de las murallas medievales junto al mar constituye uno de los testimonios más valiosos del corpus desde el punto de vista arqueológico y urbanístico. Las murallas de Barcelona, que habían confinado el crecimiento urbano durante siglos, fueron derribadas a partir de 1854 tras el pronunciamiento progresista de julio de ese año (8). El tramo marítimo, sin embargo, resistió algo más que el resto de la cerca, y la postal lo captura en sus últimos momentos antes de la demolición definitiva.
La imagen opera como memento mori de la ciudad preindustrial, documentando los límites físicos que la Barcelona medieval no podía traspasar y que el Plan Cerdà se encargaría de superar mediante la expansión periférica.
005 Palacio: arquitectura institucional y representación del poder
La postal del Palacio de la Diputación de Barcelona documenta la sede de la institución provincial, edificio construido entre 1873 y 1888 según proyecto de Emili Salas i Cortés. Su arquitectura neoclásica simboliza la consolidación de las instituciones catalanas durante la Restauración borbónica. La inclusión de este edificio en la serie equilibra la representación del espacio urbano: junto a los espacios de ocio, comercio y circulación, se incorpora un edificio de poder político que ancla la identidad institucional de Barcelona en el nuevo orden.
006 Paseo de Gracia: del bulevard periférico al eje modernista
La postal del Paseo de Gracia documenta esta vía en sus primeros años de urbanización, capturando un momento de transición antes de su consolidación como eje modernista por excelencia. En la década de 1870, el Paseo de Gracia funcionaba como bulevard periférico que conectaba la ciudad amurallada con la Vila de Gràcia, frecuentado por la aristocracia y la burguesía como espacio de paseo (9).
La imagen muestra un espacio ajardinado, con farolas de gas y edificios unifamiliares que pronto serían sustituidos por los palacetes modernistas de Gaudí, Puig i Cadafalch y Domènech i Montaner. La postal documenta, por tanto, el estado premodernista del Paseo de Gracia, un intersticio temporal entre la ciudad antigua y la metrópoli moderna.
007 Paseo S. Juan: la diagonal cerdaniana y la memoria de la Ciudadela
La postal del Paseo de San Juan documenta otra de las grandes avenidas estructurantes proyectadas por Cerdà. Su denominación constituye un homenaje toponímico al antiguo paseo que bordeaba la explanada de la Ciudadela antes del derribo de la fortaleza (10). La imagen lo presenta como eje de circulación y expansión urbana, conectando el Ensanche con los municipios del norte.
Al igual que la Gran Vía, el Paseo de San Juan respondía a la lógica del Plan Cerdà de apertura de grandes diagonales para facilitar la circulación y el control militar del territorio. La postal documenta una vía en plena materialización, cuyo trazado respondía tanto a imperativos urbanísticos como a consideraciones de orden público.
008 Plaza de Cataluña: la explanada pre-urbana
La postal de la Plaza de Cataluña ofrece una de las visiones más significativas del corpus para el análisis urbanístico. Antes de su configuración actual como plaza central de Barcelona, este espacio constituía una vasta explanada situada extramuros, utilizada históricamente como mercado al aire libre y espacio de ferias ambulantes (11).
La imagen documenta un momento en el que la plaza carecía de la densificación edificatoria y el ajardinamiento que la caracterizarían posteriormente. La urbanización definitiva no se completaría hasta 1927, con motivo de la Exposición Internacional de 1929. La postal, en consecuencia, preserva la imagen de un espacio residual entre la ciudad amurallada y el Ensanche, un intersticio que la planificación urbanística posterior se encargaría de redefinir.
009 Plaza de Palacio: arqueología urbana y destrucción patrimonial
La postal de la Plaza del Palacio —hoy Pla de Palau— documenta el espacio frente al antiguo Palacio Real, edificio que había desempeñado funciones sucesivas como almacén de trigo (Porxo del Forment), lonja de paños (Hala dels Draps), palacio del virrey y, desde 1846, residencia real (12). El Palacio Real fue destruido por un incendio en 1875, lo que sitúa la fotografía original en una fecha anterior a dicho acontecimiento.
En el momento de la edición de la serie (1904-1905), el edificio ya había desaparecido físicamente, convirtiendo a la postal en un documento de arqueología urbana: la imagen que contiene es, en rigor, un retrato póstumo de un espacio irrecuperable. La plaza, además, alberga en la actualidad el Museu Picasso, lo que añade una capa de resignificación al espacio representado.
010 Plaza Junqueras: toponimia, política y resignificación espacial
La postal de la Plaza de Junqueras —hoy Plaza de Urquinaona— ilustra la fluidez toponímica del espacio urbano barcelonés. La denominación original remitía al baluarte de Jonqueres, una de las fortificaciones de la muralla medieval. Su transformación en Plaza de Urquinaona, en honor al político liberal José María de Urquinaona, responde a un proceso de reescritura política del espacio, mediante el cual la burguesía progresista sustituyó referencias militares por homenajes a figuras del liberalismo decimonónico.
La postal documenta, así, no solo un espacio físico, sino un campo de batalla simbólico donde la denominación funciona como instrumento de apropiación ideológica del territorio urbano.
011 Ciudadela: de fortaleza borbónica a parque público
La última postal del corpus documenta los restos del antiguo fuerte militar antes de su demolición definitiva. La Ciudadela, construida por Felipe V tras la Guerra de Sucesión como símbolo de represión borbónica, fue cedida al Ayuntamiento de Barcelona en 1868, en el contexto de la Revolución Gloriosa (13). El derribo progresivo de la fortaleza, que se prolongó hasta 1888, liberó un espacio de treinta hectáreas que Josep Fontserè i Mestre transformó en el Parque de la Ciudadela.
La imagen captura un momento de transición en el que los restos del fuerte coexisten con las primeras obras del parque público. La postal documenta, por tanto, el cierre de un ciclo histórico —la Barcelona militar y amurallada— y la apertura de otro, orientado hacia la modernización, el esparcimiento y la democratización del espacio urbano
4. Reflexiones historiográficas: el corpus como construcción retrospectiva
El análisis conjunto de las once postales permite formular una serie de conclusiones metodológicas de interés para la historiografía urbana y los estudios visuales.
En primer lugar, la serie Barcelona, año 1870 no constituye un documento homogéneamente contemporáneo a la fecha que ostenta en su título. La presencia del Palacio de Bellas Artes (1888) y la ausencia del Palacio Real (destruido en 1875) evidencian que las tomas originales se distribuyen a lo largo de un arco temporal que abarca, como mínimo, desde la década de 1860 hasta finales de la década de 1880. El conjunto, por tanto, se configura como una construcción retrospectiva: una selección editorial que, bajo un título unificador, agrupa imágenes de momentos heterogéneos para ofrecer una visión sintética de la Barcelona decimonónica.
En segundo lugar, la elección de los espacios representados responde a una lógica de memoria selectiva. Se privilegian los espacios sometidos a procesos de transformación —murallas en derribo, avenidas en construcción, fortalezas desaparecidas— sobre los espacios consolidados o estables. Esta preferencia sugiere que la serie no solo buscaba documentar la ciudad, sino narrar el cambio: mostrar a los espectadores de 1904-1905 cómo era la Barcelona que sus ascendientes habían conocido, una urbe que ya no existía.
En tercer lugar, el formato postal sin dividir añade una dimensión material de significado. Al no disponer de espacio separado para la dirección postal, estas tarjetas invitaban a un uso epistolar e íntimo, en contraste con las postales divididas posteriores, orientadas hacia la comunicación rápida y el turismo de masas. La serie, por tanto, se dirigía probablemente a un público de proximidad, interesado en la memoria de la ciudad más que en su mera contemplación turística.
5. Conclusiones
La serie de postales Barcelona, año 1870, editada por Samsot y Missé Hermanos e impresa por Hauser y Menet entre 1904 y 1905, constituye un documento de primer orden para el estudio de la representación visual de la Barcelona decimonónica. A través de once vistas cuidadosamente seleccionadas, la serie ofrece una mnemotécnica urbana que preserva la memoria de espacios desaparecidos, transformados o en vías de desaparición: desde los Jardines del General Castaños hasta los restos de la Ciudadela, pasando por la muralla marítima y el Palacio Real.
El análisis iconográfico y contextual de cada postal demuestra que la serie no es un simple producto de nostalgia comercial, sino una operación editorial deliberada que construye una narrativa visual de la transición entre la Barcelona medieval y la metrópoli moderna. La colaboración entre Samsot y Missé —editores locales— y Hauser y Menet —impresores de referencia nacional— sitúa a la serie en el centro de las redes de producción y circulación de la imagen urbana en la España de principios del siglo XX.
Finalmente, el formato postal sin dividir confiere a la serie un carácter pre-turístico: estas postales no eran simples souvenirs para enviar, sino objetos de colección destinados a preservar y transmitir una versión idealizada de la ciudad. En este sentido, la serie Barcelona, año 1870 anticipa las grandes operaciones de patrimonialización visual que caracterizarían el siglo XX, funcionando como un proto-archivo de la memoria urbana barcelonesa.
Referencias bibliográficas
(1) Sobre la tarjeta postal como dispositivo de memoria, véase la bibliografía generada en torno a los estudios visuales y la historia de la fotografía popular en España. La producción de Hauser y Menet ha sido particularmente estudiada por su papel pionero en la fototipía postal española.
(2) La tarjeta postal ferroviaria, documento de estudio sobre impresores y editores de postales en España, que cita a Samsot y Missé, Hermanos (Barcelona) como impresores y editores activos en el primer tercio del siglo XX.
(3) PARES. Portal de Archivos Españoles. Ficha de autoridad de Hauser y Menet, S. A. (Madrid, España). La casa fue constituida en 1890 y alcanzó una producción de medio millón de postales mensuales en 1901.
(4) Sobre el fondo fotográfico de Hauser y Menet y sus colaboradores, véase el estudio El final del siglo XIX en Toledo fotografiado por Hauser y Menet (Toledo Olvidado, 2023), que documenta la expansión del fondo a unas cinco mil imágenes a principios del siglo XX.
(5) Museu Nacional d'Art de Catalunya. Blog del museo. Hacia la modernidad: las exposiciones de Bellas Artes de Barcelona (2022), sobre el papel del Palacio de Bellas Artes como sede de las exposiciones de la Junta de Museus entre 1888 y 1911.
(6) Universitat de Barcelona. Visita virtual. Gran Via de les Corts Catalanes. Documentación sobre la urbanización del tramo entre la plaza de la Universidad y la plaza de España en 1886-1890.
(7) Ayuntamiento de Barcelona. Historia de los parques y jardines de Barcelona. El Jardín del General (1815) como primer espacio verde público de la ciudad, desaparecido en 1877 durante las obras del Parque de la Ciudadela.
(8) Museu d'Història de Barcelona. Cerdà y Barcelona. La primera metrópoli, 1853-1897. Documentación sobre el derribo de las murallas en 1854 y el inicio del Ensanche.
(9) Architonic / Urbidermis. Passeig de Gràcia. Historia de la urbanización del paseo desde mediados del siglo XIX hasta su consolidación modernista (1900-1914).
(10) Eix Fort Pienc. El Paseo de San Juan. Orígenes del paseo como homenaje al antiguo paseo de la Ciudadela.
(11) Barcelona Memory. La Plaza Cataluña. Su historia. Documentación sobre la configuración de la plaza como explanada extramuros antes de su urbanización definitiva en 1927.
(12) La Vanguardia / La Barcelona de antes. Pla de Palau. Historia del Palacio Real, desde el Porxo del Forment hasta su destrucción por incendio en 1875.
(13) Universitat de Barcelona. La modernización del sistema de acuartelamiento en la ciudad de Barcelona. Sobre la cesión de la Ciudadela al Ayuntamiento en 1868 y su transformación en parque público.
Nota metodológica: Este artículo ha sido elaborado a partir del análisis de la lista completa de títulos de la serie Barcelona, año 1870 de Samsot y Missé, complementado con la consulta de fuentes históricas, archivísticas y urbanísticas relativas a la Barcelona decimonónica. La ausencia de las imágenes originales de las postales ha sido compensada mediante el estudio detallado de las descripciones textuales y su contraste con la documentación fotográfica y cartográfica conservada en archivos y museos, así como con la localización de ejemplares análogos en colecciones privadas y plataformas de comercio filatélico.

